Sentencias

Sentencia nº 0
Ya no puedo mirarte a los ojos
por temor a encontrarme en la mirada.

Sentencia nº 1
En soledad aprendí a cultivar
las zarzamoras de mi barba.

Sentencia nº 2 (sentencia de muerte)
Tal vez empezamos a morir
la noche que no pasó nada.

Sentencia nº 3
Me gusta la literatura sin nombre, la poesía de autor desconocido, y el porno sólo si es amateur. Hay algo mágico y terrible en lo cotidiano.

Sentencia nº 4 (La Dolce Vita)
Soy un poeta,
un hortera
un Mastroianni derramando las plumas de la almohada.

Sentencia nº 5
Sólo pueden conocerme
los que se sulfataron en los avernos de la soledad.

Sentencia nº 6
Cada mujer que tuve que olvidar
es como uno de esos frascos vacíos
de perfume
que colecciono
para nada.

Sentencia nº 7
Me rodeé siempre
de bellas mujeres del alma
pues son la digna argamasa que sustenta
mi presunto arte dudoso.

Sentencia nº 9
Saber de geografía erótica
nunca hizo daño a nadie.

Sentencia nº 11
Hoy madrugó tanto el arco iris que salió antes que el sol.

Sentencia nº 12
El hábito no hace al monje,
ni la parker al escritor.

Sentencia nº 16
Al ángelus vi un cielo tan límpido que erizaba los cabellos.

Sentencia nº 17
Siempre preferí la condena de tus labios
al libre desatino solitario.

Sentencia nº 18
Por olvidar tu tierno amor
me he convertido en exiliado.

Sentencia nº 23
Tú creías que, simplemente, te miraba. Yo,
“simplemente”, con mis pupilas te acariciaba.

Sentencia nº 27 (Preludio de Rishikesh)
Nuestro amor es sólo un fantasma al que graznan
los cuervos.

Sentencia nº 28
Anoche dormí en tus senos tres sueños en dos colores.

Sentencia nº 31
En un baúl de avellano guardé mi última esperanza.
Y no hubo reproches entre ambos.

Sentencia nº 34
Mientras nos sigan derrotando
seguiremos siendo jóvenes.

Sentencia nº 35
Nunca quise nada
que no lo fuera absolutamente todo.

Sentencia nº 36
Nunca tuve miedo a la escalera.

Sentencia nº 38
Yo no quiero morir
por falta de vida.

Sentencia nº41
Mi último pecado fue llamarte por tu nombre…

Sentencia nº42
Ningún niño debería leer El Principito. Únicamente debería leerse cuando se tiene la madurez suficiente como para desear volver a serlo.

Sentencia nº43
Somos una leve caricia en la arena del tiempo.

Sentencia nº44
Ya no concibo la lucha contra el sistema sin una base artística, y viceversa.

 

Sentencia nº45

Recordadme siempre

que todo se olvida

 

Sentencia nº46

déjame adivinarte en los contornos

y en las raíces,

en el latido impúdico que horada

el surco de mis pasos

 

Sentencia nº47

quédense atras

abran paso

tengo

licencia poética.

 

Sentencia nº48

Da igual lo que esté haciendo,

si el poeta es bueno, siempre

está trabajando.

 

 

Sentencia nº 49

después de tantos años,

desnudarte sigue siendo una epopeya.

 

Sentencia nº 50

Sí, estoy en contra de todo, excepto de todo aquello que los medios de comunicación me

dictan que tengo que estar en contra.

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