a las afueras

hace tiempo ya

decidí mudarme a las afueras,

y aquí estoy,

lejos del centro, del meollo,

la vorágine, pero también

de los suburbios de

la humanidad,

a las afueras

de la civilización,

en los arrabales

de vuestra mediocre

conciencia

colectiva.

Publicado en poesía | Etiquetado , , | Deja un comentario

también el amanecer

cuando era un crío, me fascinaba la hora del alba,
era algo sagrado, casi prohibido,
algo
nunca visto.

recuerdo haberle pedido a mi padre,
en la víspera de algún viaje,
me despertara con él para verlo,
mientras mi hermano seguía durmiendo.

nos recuerdo a los dos,
viendo salir el sol,
por sobre los edificios,
(pues nuestra terraza daba al sur)

nada épico, la verdad,
pero aquel sol nonato era lo infinito
la libertad,
un resquicio del mundo adulto.

ahora, me levanto todos los días
antes que el sol,
y amenece mientras conduzco,
me ducho

o preparo el desayuno.
no subo la persiana siquiera,
es algo monótono, cotidiano,
carente del mínimo interés.

existe, eso sí,
un puñado de auroras
vacacionales, que nos sirven
para no perder la esperanza
o la cordura, nada más.

y sé que, algún día, tendré que sentarme
delante de mi hijo
para pedirle que no crezca, y explicarle
que a los adultos nos lo robaron todo,
también el amanecer.

Publicado en poesía | Etiquetado , | Deja un comentario

civilización

al final,

la civilización

era esto:

rejas en

puertas

y ventanas

para proteger

la libertad.

Publicado en poesía | Etiquetado , | Deja un comentario

Sentencia n° 48

Da igual lo que esté haciendo, si el poeta es bueno, siempre está trabajando.

Publicado en poesía | Etiquetado , | Deja un comentario

déjà vu

olvidarla y volver a enamorarse,

para olvidar de nuevo,

con más ganas,

pero menos

confianza.

 

y cargarse de ansiolíticos,

mientras desnudas los armarios,

y, ya vacíos, asomarse dentro,

como el que se asoma a una ventana

tapiada, pretendiendo

ver la lluvia.

 

Publicado en poesía | Etiquetado , , | Deja un comentario

conducir en agosto

si hay algo bueno

(que te salva)

de trabajar

y conducir

en agosto,

es la ingente cantidad

de piernas de mujer

que ves brotar

de los salpicaderos.

Publicado en poesía | Etiquetado , , | Deja un comentario

minorías

se subestima,

con frecuencia,

el poder

del individuo

simple,

llano,

 

cabreado.

Publicado en poesía | Etiquetado , | Deja un comentario

la estación transpira y gime

esta noche sus andenes
parecen incluso llorarte
con oleosos charcos mugrientos,
como si comprendieran
que lo que vieron
entre nosotros,
hace unas horas,
no fue más que el patético final
de un película romántica
de bajo coste.

Publicado en poesía | Etiquetado , , | Deja un comentario

soledad

libros, notas,

discos y migraña,

 

el enésimo café,

y el piano más cansado

ya de mí

que yo de él.

Publicado en poesía | Etiquetado , , | Deja un comentario

sobre rescoldos

¿cómo sobrevivir,

inerme,

a este incendio

que se apaga?

Publicado en poesía | Etiquetado | Deja un comentario