campo charro, julio del noventa y tantos

carreteras angostas
como tiralíneas durmiendo
la siesta del amanecer
entre campos desiertos pero
repletos de pacas
y silos y tendidos
eléctricos
y de fondo, por supuesto,
willie nelson
en el loro del coche.

Esta obra está licenciada bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

Esta entrada fue publicada en poesía y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *