filosofía de bolsillo

esta tarde, al fin,
después de arrastrar durante días
una botella de agua
maloliente,
he decidido vaciarla
en el lavabo y arrojar
el vacío continente,
con desprecio, a la basura.

he cogido con brío la garrafa
de agua mineral, natural,
y un vaso de vidrio fino,
y he pegado un buen trago,
aséptico y
satisfactorio.

a veces, -he pensado-
se debería
poder
hacer lo mismo
con la vida.

Esta obra está licenciada bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

Esta entrada fue publicada en poesía y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *