carcasas

últimamente acudo

con demasiada asiduidad

a la relectura de los textos

que otrora me inspiraran,

sin comprender, ingenuo,

que ya vacié aquellas ubres

de lágrimas. y que a medida

que envejezco

voy dejando atrás esas carcasas

como camisas frías de serpiente, 

para quedarme sólo

-y solo-

con mi nada,

con mi hambre

y con las ganas de comer.

Esta obra está licenciada bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

Esta entrada fue publicada en poesía y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *