Recién casados

A veces imagino
una fría noche de invierno,
una buhardilla.

Una pareja de recién casados
enfila su medianoche,
“En seguida voy, hasta mañana”.
Su gato, se llama Gengis,
andará por los tejados, a gatas.

De pronto, un lobo quiebra la noche
en un lamento atávico y dulce.
Un escalofrío recorre al hombre
que apura el cigarro en la ventana.

Pasa un instante, no queda nada,

salvo esa nube,
mi padre vuelve a la cama.

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2 respuestas a Recién casados

  1. Sei dijo:

    Genial 🙂

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